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En esta etapa resulta fundamental sumar la prevención cardiovascular a la prevención ginecológica. El riesgo cardiológico aumenta al disminuir la producción de estrógenos y junto con los cambios hormonales pueden llegar la ganancia de peso y la suba de presión, todos estos son factores de riesgo cardiovascular que nos deben poner en alerta.

La Asociación Nacional de Cardiólogos de México (ANCAM) señala que cada 10 minutos, 1 mexicana muere a causa de cardiopatías y eventos cardiovasculares.

El riesgo de desarrollar una enfermedad coronaria aumenta con la menopausia, etapa en la que la menstruación se interrupe en forma definitiva debido a la pérdida de la actividad folicular de los ovarios, se asocia a cambios adversos a nivel metabólico y vascular, que aumentan la aparición de enfermedades cardiovasculares (EVC).

La edad promedio en las mujeres mexicanas es aproximadamente a los 49 años.

El estudio Framingham pudo demostrar incidencia de ECV 2 a 6 veces superior en mujeres menopáusicas, comparadas con premenopáusicas de la misma edad.

También reveló que el riesgo cardiovascular es 4 veces más frecuente en la postmenopausia, el período de 10 años que sigue a la menopausia.

 

INFO POST_Mujer_Menopausia

 

El factor estrógenos

Durante la menopausia los niveles de estrógeno descienden, siendo su disminución más significativa después de los 3 meses de la última amenorrea (ausencia del período).

Esta reducción impacta de forma negativa:

  • disminuyen los niveles de HDL o colesterol bueno, encargado de barrer el LDL o colesterol malo que al acumularse en las arterias, dificulta el flujo sanguíneo y propicia la formación de coágulos peligrosos para el corazón
  • aumentan los niveles de LDL o colesterol malo
  • se asocia con rigidez arterial
  • aumenta la incidencia de obesidad
  • aumenta la incidencia de diabetes
  • aumenta la incidencia de hipertensión arterial

Por otra parte, la menopausia incrementa la prevalencia de trastornos metabólicos, afectando al 60 por ciento de mujeres posmenopáusicas.

Terapia de reemplazo hormonal (TRH)

Este tipo de terapia es usado en algunas ocasiones para aliviar o controlar los síntomas de la menopausia.

Durante años se recetaron hormonas para prevenir la enfermedad cardíaca pero actualmente, su posible efecto beneficioso se encuentra cuestionado.

Diferentes estudios han puesto en evidencia que la THR no es inocua.

De hecho, la American Heart Association (AHA) no aconseja a las mujeres seguir un tratamiento restitutivo.

Cómo cuidarse

La prevención es muy importante: 2 tercios de las mujeres que tienen infartos no logran una recuperación completa.

El cuidado del peso es un factor clave durante la menopausia.

Es importante destacar, como lo afirma el estudio Women’s Health Initiative Study (WHI), que caminar 30 minutos al día reduce un 30 por ciento el riesgo cardiovascular, independientemente de la edad, la raza y el peso.

Y no hay que olvidar en esta nueva etapa de la mujer, sumar al control ginecológico periódico, el control cardiológico adecuado para conocer el estado del corazón.